Objetivo General

La pretensión de la AEFA, en consonancia con lo que reza el art. 2 de sus estatutos, es lograr que la Fitosociología alcance el desarrollo y posición que le corresponde en el contexto de las Ciencias de la Naturaleza, posición que hay que promocionar y defender toda vez que la competencia entre grupos y escuelas científicas es cada vez más fuerte y es necesario trabajar para que ocupe su parcela. La Fitosociología es la ciencia que estudia la Vegetación, elemento esencial y constitutivo en los ecosistemas, en el paisaje y en los recursos naturales. Con esa perspectiva, la centralidad de esta disciplina en el contexto de las ciencias ecológicas resulta aplastante. A pesar de ello, es necesaria por parte de quienes cultivamos la Fitosociología una actitud activa que la defienda y la propague de modo que ocupe y mantenga el espacio que, de manera natural, le corresponde. Pero además, hay que trabajar para que la Fitosociología tenga una proyección en el tiempo, de modo que haya un futuro en el que el acervo científico que representamos forme parte del paradigma de las Ciencias del Medio Natural.

Líneas Programáticas de Actuación

Sintaxonomía.

El trabajo descriptivo de comunidades vegetales mediante la realización de inventarios y tablas, el estudio de la sintaxonomía con la aplicación del código de nomenclatura, etc. que se ha venido desarrollando con gran intensidad en las últimas décadas, ha alcanzado un notable desarrollo entre nosotros. A pesar de ello, sabemos que a la hora de abordar una revisión de cualquier unidad de rango alto o medio (alianza, orden) a menudo se manifiestan notorias carencias de datos de campo (inventarios) que generalmente se suelen concentrar en algunas unidades menos estudiadas o en zonas geográficas poco prospectadas. El acopio de inventarios para un adecuado conocimiento de la diversidad de nuestras comunidades vegetales está lejos de ser suficiente y queda fuera de toda duda que debe continuar; habría, no obstante, que canalizar los esfuerzos hacia la prospección de los tipos de vegetación y las áreas geográficas peor conocidas.

Por otro lado, la escasez de datos cuantitativos acerca de las condiciones del hábitat en el que viven las comunidades de plantas en España es muy acusada. Muy poco se ha hecho en el sentido de acumular información sobre los parámetros mesológicos bajo los que viven las unidades de vegetación; las estimaciones que usamos van, las más de las veces, poco más allá de la apreciación visual o comparativa. Estamos avanzados en lo referente a cuáles son nuestros sintáxones y qué plantas los constituyen, pero tenemos muy poca información acerca de cuáles son los intervalos de los factores del medio bajo los que viven.

Sin embargo, el sistema tipológico que se está construyendo, sobre todo en lo que afecta al territorio español, camina inexorablemente hacia la saturación, quedando cada vez menos unidades susceptibles de ser descritas; este proceso está, por supuesto, más avanzado en unos territorios que en otros. Ello anuncia la inevitable etapa de las síntesis y revisiones, para la cual ya se están dando los necesarios pasos previos como la publicación de la checklist de las unidades a nivel de subalianza y una próxima a nivel de asociación. En este sentido, la AEFA propiciará todas las actividades e iniciativas en este sentido, tratando de mantener una coordinación de los esfuerzos en beneficio de una mayor efectividad.

Las actividades de los fitosociólogos españoles en otras zonas del Mundo, principalmente América y África, han adquirido, felizmente, bastante relevancia en los últimos tiempos, con la participación de un significativo número de investigadores y el establecimiento, en algunos casos, de relaciones estables con colegas de países sobre todo Iberoamericanos. Esta expansión horizontal de las actividades que tradicionalmente se han venido realizando en la Península y archipiélagos, es una muestra de la pujanza de la Fitosociología en España y también, en cierto modo, resultado de la saturación a la que hemos aludido en el párrafo anterior. Como no es posible que en el futuro todos los fitosociólogos españoles vayan a realizar su trabajo en otras zonas del Mundo fuera de España, se hace indispensable fomentar un desarrollo en vertical de la investigación sobre comunidades vegetales de la propia España.

Investigación y Desarrollo sobre gestión de los Recursos Naturales

Este es uno de los aspectos que debemos desarrollar con mayor énfasis porque es uno de los campos en los que la ciencia de la vegetación puede suministrar más información y aportar más criterios científicamente contrastados para la gestión. No hace falta insistir que es además uno de los campos con mayor futuro en la sociedad, a medida que ésta se va desarrollando y, en consecuencia, incidiendo más sobre los ecosistemas.

Proyectos de inventariación de hábitats, de cartografía de vegetación y similares, desde los de gran extensión y envergadura hasta los de alcance más limitado, constituyen hoy una de las fuentes de financiación para muchos grupos de investigación fitosociológicos (y de empleo para muchos fitosociólogos).

Además, las actividades concernientes a la administración para la conservación de la biodiversidad y la naturaleza, como los espacios protegidos, o de los recursos naturales en general, se ven altamente beneficiadas por la información extraída de la Fitosociología. Todo ello constituye el campo preferente de aplicación de la Fitosociología y, tal vez, una de las fuentes principales de empleo para los fitosociólogos en el futuro. Desde la AEFA, naturalmente, se seguirá prestando una atención preferente a este campo.

                   

Sinecología.

Las comunidades vegetales se pueden estudiar desde perspectivas distintas, dependiendo de los objetivos que se planteen, aplicando metodologías apropiadas para cada caso. Las escuelas fitosociológicas braun-blanquetistas, tradicionalmente se han centrado sobre todo en la descripción de las comunidades vegetales mediante la realización de inventarios, tablas, etc., actividad que debe continuar, como ya hemos expresado antes. Sin embargo, la Fitosociología es la ciencia de la vegetación y estudia las comunidades vegetales, siendo de su competencia el hacerlo desde cualquier perspectiva y planteándose objetivos diversos, siempre que sean científicos y el trabajo se ejecute con rigor. Opinamos que ha llegado el momento de apoyar, en el seno del ambiente de la AEFA, el que se aborden estudios sobre las comunidades vegetales que sean de tipos diversos. Ello ha de abrir posibilidades para un desarrollo en vertical de los estudios sobre vegetación y ofrecer nuevas perspectivas para el estudio de las comunidades vegetales peninsulares (hispanas) por parte de los fitosociólogos. De esta forma, se podrá incorporar, a la larga, el cúmulo científico de conocimientos y experiencias de la tradición fitosociológica braun-blanquetista española a los trabajos sinecológicos de tipo funcional o cuantitativo, al tiempo que se abrirán posibilidades de desarrollo científico con nuevas líneas de investigación en ciencia pura para los grupos fitosociológicos en el futuro, aplicables a comunidades vegetales del propio entorno geográfico en el que se ubican.